DR. FREDERICO D. PUNTARELLI
La desaparición de Federico Puntarelli ha conmovido a la odontologia argentina y a los muchos y entrañables amigos que supiera ganar a lo largo de su vida que se vio tronchada inesperadamente el martes 5 de setiembre.
Llegó ese día para asistir a la reunión de la Comisión Organizadora del Congreso del Centenanario y bajo el techo y entre las paredes del edificio que durante su presidencia se adquiriera y anexara a la Asociación Odontológica Argentina, rodeado de amigos y a escasos meses de la desaparición de Madalena su esposa, nos dejó él también con el dolor de su prematura ausencia.
No fue el dirigente grandilocuente de oractória brillante o el hombre analítico de sesudas sentencias, ni la persona avezada en el manejo político, pero sí el intuitivo en la toma de la decisión rápida y certera, con capacidad de mando forjada en su corto pero muy recordado paso por la Escuela Naval. Siempre nos hablaba de sus compañeros de promoción y mantuvo contacto con ellos durante toda su vida a pesar de su fugaz paso por la marina, alimentando constantemente algo que le era primordial el culto de la amistad. Continuó ganando amigos en todos los ámbitos en que le tocó actuar, institucionales, profesionales, universitarios y deportivos. En el trato diario y personal mostraba todo su valor como ser humano, tras una superficial apariencia de duro inmediatamente surgía su personalidad con la que era inevitable simpatizar, algo irreverente, enemigo de la pompa, la apariencia y la formalidad, contagiaba su carácter alegre a todo el que se le acercaba, no faltando la salida ocurrente, como así tampoco la opinión y consejo pleno de sentido común, siendo capaz de transmitir su natural empatía tanto a los jóvenes como a sus mayores en una capacidad natural para detectar y desarrollar condiciones en su prójimo, contribuyó a descubrir y formar innumerables dirigentes en las instituciones donde debió actuar.
La Sociedad Argentina de Ortodoncia lo tuvo como presidente durante dos períodos consecutivos, desde 1983 hasta 1986, y fue durante su mandato cuando se adquirió la sede que hoy nos cobija; adquisición que en su momento parecía poco menos que un sueño imposible pero que él con escasos recursos económicos, con decisión, con su habitual estilo sin estridencias, la hizo realidad. Presidió en 1978 el 3er. CIOR y durante su período presidencial se organizó en 1983 el 4to. CIOR al que asistió como invitado principale el doctor Robert M. Ricketts. Integraba actualmente el Tribunal de Evaluación de nuestra Sociedad.
Federico Puntarelli será recordado por sus servicioss a la odontología y a la especialidad que abrazara, en todos los ámbitos profesionales del país y por los muchos que disfrutamos del privilegio de su entrañable y desinteresada amistad.
Guito, los que conocimos tu intimidad sabemos cuán poco te agadaba todo tipo de formalidad y que no hubieras permitido si te fuera posible evocarte en estas pocas lineas. Solias repetir cuando alguien se lamentaba ante cualquier contratiempo: "Lo que sucede es siempre lo mejor", y con eso lo alentabas a seguir adelante; por eso ahora y siempre que el ánimo flaquee debemos sobreponernos, recondarte por todo el afecto, alegría y trabajo que brindastes y pensar que estás aún a nuestro lado animándonos para seguir avanzando.
José Carlos Elgoyhen